Miasino un lugar para descubrir
La pequeña "región" de Tortirogno es, por fin, el puerto hacia el Lago de la Ciudad de Miasino.
Muchos edificios dieciochescos y barrocos, algunas villas del siglo XIX y distintos patrimonios arquitectónicos de gran valor (entre los cuales la iglesia parroquial de San Rocco y Villa Nigra) acreditan el antiguo esplendor de esta comunidad que ha tenido en su larga historia insignos invitados y turistas y ademàs ciudadanos ilustres.
Entre los principales, los pintores Giuseppe Zanatta (1635-1720) y Giovan Battista Cantalupi(1732-1780), el sacerdote arquitecto Giovanni Antonio Martelli y los escritores Onorio Guidetti y Matteo Alesina(Siglo XVII). Y para el día de hoy ha dado fama a la comunidad el campeòn del mundo de remo Stefano Basalini. La Ciudad de Miasino es el lugar ideal para pasear entre su calles históricas (admirando los antiguos portales, los más hermosos del Cusio), y para realizar excursiones en relajante contacto con la naturaleza. En resumen, un lugar para visitar!
Entre los monumentos más importantes en el territorio de la Municipalidad de Miasino, hay que mencionar Villa Nigra, un espléndido ejemplo de residencia aristocràtica de campo, entre las más bellas del Cusio entero. Originalmente Casa Martelli, la Villa se divide en tres nùcleos, de los cuales la parte central, la que pone en plaza Beltrami, donde se encuentra el Ayuntamiento, data del siglo XVI. El cuerpo de los edificios data del siglo siguiente, mientras que el ala sur data del siglo XVIII, con el invernadero de naranjos y la torre, construida según un diseño del arquitecto GA Martelli. La restauración se hizo en el inicio del siglo pasado por Carlo Nigra, de Turín, que se convirtió en propietario de la villa que ahora lleva su nombre. Hoy la villa es propiedad de la Ciudad de Miasino y se utiliza para exposiciones y conciertos.
Se encuentra en la parte superior del país, que domina desde su grandeza y majestad.
Originalmente dedicado al santo de Montpellier (Francia), fue declarado monumento nacional y fue construido en 1566 sobre los restos de una capilla románica.
En 1627, fue ampliada segùn el diseno del arquitecto Richini de Milàn.
La fachada se hizo en 1933 segùn el proyecto del arquitecto Carlo Nigra, empleando granito blanco de Alzo y piedra de Oira. Al interior la iglesia está llena de obras barrocas de excelente factura, así como pinturas realizadas por artistas del más alto nivel, incluyendo a Giorgio Bonola, G.C. Procaccini, Giuseppe Zanatta y G.B. Cantalupi.
Motivo de orgullo de la pequeña aldea de Pisogno es la iglesia parroquial dedicada a San Gotardo, así como plaza San Carlo, con el suelo nuevo y recién decorado y la estatua del santo al centro. Construido en estilo barroco en el siglo XVI, cuando era una capilla sencilla, transformada completamente en el siglo siguiente por el arquitecto Andrea Biffi. De gran mérito es el fresco en la pared del coro, que representa una "galería de los Santos", atribuido a Fermo Stella da Caravaggio. Encanta la pequeña iglesia del Crucifijo al "Castillo",donde se accede por una escalinata flanqueada por una Vía Crucis del siglo XVIII. La pequeña iglesia domina Pisogno y en ocasiòn del año jubilar restablecì una vieja tradición: cada 25 años, la víspera de la fiesta de la Exaltación de la Cruz (en septiembre), los fieles trasladan la estatua de Cristo crucificado en procesión hasta la iglesia parroquial de San Gottardo, y la vuelven a llevar solemnemente al Castillo el día siguiente. Antes la traslaciòn era cada 50 anos.En cambio hay misma traslaciòn por la estatua de la Adolorada el dìa de la fiesta, que es el dìa siguiente la Exaltaciòn de la Cruz.
En la aldea de Carcegna llamada "costa" por su ideal exposición al sol sobre el Cusio, destaca por calidad arquitectónica la Iglesia Parroquial dedicada a San Pedro.
Construida en el siglo XVII segùn el diseño del arquitecto Andrea Biffi, la iglesia parroquial fue construida sobre la base de una anterior iglesia románica, ya documentada en 1217 entre las capillas de la iglesia parroquial de Orta. Huellas de esta antigua construcción son parcialmente visibles en la base de la torre - inclinada - y en el ábside semicircular.
En el interior, se pueden observar notables frescos del siglo XVIII de L. Rossetti y S. Bianchi, un icona de Scaramuzza y dos grandes cuadros de Luigi Garzi y Giorgio Bonola.
Señalar que en el casco antiguo de Carcegna se encuentra una capilla votiva decorada con un fresco mutilado de Tommaso De Cagnola que remonta al siglo XV, que la Administración ha incluido en el proyecto más amplio de recuperación de estos monumentos.

